Explicarlo con un mensaje común
Siempre que sea posible, comunicadlo juntos y con palabras sencillas. Dejad claro que es una decisión adulta, que el niño no la causó y que ambos seguiréis siendo sus padres.
Contar qué cambia y qué permanece
Explica dónde vivirá, cuándo verá a cada persona y qué rutinas continuarán. Un calendario visual puede convertir la incertidumbre en algo predecible.
No poner al niño en medio
Evita usarlo como mensajero, pedirle que elija o hablar mal del otro progenitor. Puede querer a ambos sin traicionar a nadie.