Usar palabras claras
Explica que la persona ha muerto y que su cuerpo ha dejado de funcionar. Frases como “se fue” o “se durmió” pueden generar miedo a separarse o dormir.
Responder solo a lo que pregunta
Contesta con sencillez y admite cuando no sabes algo. Es normal que el niño repita preguntas mientras va comprendiendo lo ocurrido.
Mantener vínculo y rutina
Fotos, dibujos, una caja de recuerdos o un pequeño ritual ayudan a recordar. Mantener horarios y cuidadores predecibles aporta seguridad.